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¿Y el Carnaval, cuándo? El Espinillo quiere corsos, no excusas

Mientras en la región ya hay festejos confirmados, en El Espinillo crece la preocupación por la falta de organización. Los vecinos piden que vuelvan los corsos de verdad: con comparsas propias, trabajo local y el pueblo como protagonista.

21/02/2026 523 vistas
¿Y el Carnaval, cuándo? El Espinillo quiere corsos, no excusas

Los Corsos Espinillenses marcaron generaciones, movilizaron barrios enteros y posicionaron a El Espinillo como referencia cultural en la región.


 Hoy, la incertidumbre y la falta de señales concretas generan preocupación en una comunidad que no quiere perder su fiesta popular. En El Espinillo, cabecera del Departamento Pilagás, los corsos nacieron durante la gestión de Arcadio Vera como una verdadera expresión del pueblo. Cada barrio tenía su comparsa, las batucadas locales ensayaban durante meses y las familias se involucraban activamente en la organización.


 La tradición continuó bajo el gobierno de Figueredo y luego se consolidó durante el primer y segundo mandato de Carlitos Sotelo. En esos años, los corsos crecieron en convocatoria, atrajeron visitantes de distintos puntos y dinamizaron la economía local. No era solo una celebración: era trabajo para costureras, músicos, vendedores y emprendedores.


Entre las comparsas históricas se destacó Mari Mari, presente desde los inicios y protagonista en numerosos corsódromos, representando a El Espinillo con identidad y orgullo. Hoy, esa comparsa emblemática no tiene actividad, y su ausencia simboliza el momento que atraviesa la celebración.


 Desde la gestión de David Báez se le cambió el nombre al evento por “Fiesta de la Alegría”. A partir de allí, según expresan vecinos y protagonistas históricos, se dejó de estimular a las comparsas barriales y se apostó más a comparsas traídas desde afuera, dejando de lado la esencia original de los corsos: la participación de las familias de los barrios y de las colonias, el trabajo comunitario y el fortalecimiento de lo propio.


Hoy los días pasan y no hubo anuncios concretos ni convocatorias formales para organizar comparsas. Para muchos, ya es tarde para planificar seriamente una fiesta de esta magnitud. Preparar vestuarios, ensayar coreografías y organizar batucadas requiere tiempo, coordinación y visión.


 Mientras tanto, sobre la Ruta 81 se observan grandes carnavales con fuerte convocatoria. Y aquí cerca, en la llamada “Perla del Norte”, Buena Vista, este sábado tendrá su carnaval confirmado. Sin embargo, en El Espinillo cabecera departamental no hay señales claras de que se vaya a realizar el carnaval. Y si se hace a último momento, improvisado, solo para la foto o para redes sociales, muchos vecinos sostienen que así no vale.


Porque los corsos no son un gasto: son una inversión que vuelve al pueblo. Vuelve en movimiento económico. Vuelve en participación familiar. Vuelve en identidad cultural. La comunidad no pide únicamente un espectáculo. Pide organización, liderazgo y respeto por una tradición que nació desde los barrios y que siempre tuvo como protagonista al pueblo.


La pregunta sigue en el aire: ¿Habrá carnaval este año o se dejará pasar otra oportunidad de sostener una fiesta que forma parte de la historia y del corazón de El Espinillo?

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Escrita por

SILVIO REYNALDO DELVALLE

Periodista

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