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Historia de Fidelina Mendoza y Germán Ramón Román

Memorias

16/01/2026 657 vistas
Historia de Fidelina Mendoza y Germán Ramón Román

La señora Fidelina Mendoza, de 82 años de edad, viuda de Germán Ramón Román, nació el 24 de abril de 1943. Sus padres fueron José Ramón Mendoza, oriundo de Riacho Negro, y Sofía Cardozo, de Naineck. Fue la novena de diez hermanos. La casa de sus padres estaba cerca de la de su hermano Tai Mendoza. En aquel entonces, toda la zona donde hoy se encuentra la aviación pertenecía a su familia. Fidelina recuerda que, en su niñez, esas tierras estaban habitadas por comunidades originarias, algunas de ellas amistosas, otras más difíciles de tratar. A orillas del Ju'i Milae, transcurrieron muchas de sus memorias de infancia. Cursó primer grado en la Escuela Nº 133, para luego continuar en la Escuela de Nacional Nº 41 actualmente F 7, cuyo director era el señor Córdoba. Entre sus compañeros de la primaria recuerda a Heriberto Ortiz, Pelagia González, Neneco Chir entre otros. Los actos escolares, como los del 25 de mayo y el 9 de Julio, se celebraban frente a la Gendarmería Nacional en El Espinillo. Allí también existía una sala de primeros auxilios y, al costado, un cementerio que luego fue trasladado primero cerca de Peña y, finalmente, al lugar donde se encuentra en la actualidad. Los padres de Fidelina se dedicaban a la chacra, produciendo mandioca, porotos, batata, algodón y maíz. También criaban ganado vacuno, chanchos, gallinas base del sustento familiar. En 1962, a la edad de 19 años, Fidelina contrajo matrimonio con Germán Ramón Román, con quien tuvo seis hijos: cuatro varones y dos mujeres. Los orígenes de la familia Román Los abuelos de Germán Ramón Román ya vivían en esta zona en tiempos muy difíciles. En una época inhóspita y violenta, este hecho marcó profundamente a la familia. No fue fácil para los que llegaron primero: debieron enfrentar sacrificios, soledad y peligros. Según relata Fidelina sus abuelos contaban que antes el camino era al borde del riacho porteño que la gente iba bordeándolo. En esos años no existían alambrados, sino mojones que delimitaban los campos. Muchas familias se establecían con sus hermanos en la misma zona, y así fueron poblando El Espinillo. La familia Román, numerosa y trabajadora, fue una de las que echó raíces profundas, al punto de que hoy muchos pobladores de la zona son parientes. Con el paso del tiempo, Don Sinforoso Román (hijo de aquel pionero) y su esposa Lucila Gómez, ambos paraguayos, formaron su familia en estas tierras. Tuvieron siete hijos, entre ellos: • Germán Ramón Román, nacido el 2 de junio de 1935. Los Román fueron dueños de unas mil hectáreas, donde cultivaban algodón en gran escala y criaban ganado vacuno. Con esfuerzo y trabajo llegaron a adquirir tractor, arados, sembradoras y acoplados, además de producir alimentos para el consumo: maíz, mandioca, porotos, gallinas, chanchos y vacas lecheras. Nada faltaba en aquella casa de campo. Con el tiempo, Don Sinforoso Román repartió las tierras entre sus hijos. Lo mismo hizo Germán años después con los suyos: Gladys, Alberto, Genaro, Hugo, Maura y César, quienes recibieron cada uno una parte del legado familiar. Un hecho que no podemos dejar de contar fue el asesinato de parte de los aborígenes al padre de doña Lucila Gómez (esposa de don Sinforoso Román) en las cercanías de lo que hoy es Pai Curuzú. El origen del cementerio de Isla Azul En 1950, falleció Aurelio Román (padre de Samuel Román y Blanca Román), otro de los hijos de Don Sinforoso. Durante tres días la lluvia impidió trasladar el cuerpo al cementerio distante, ya que los caminos eran de tierra. Fue entonces que Don Sinforoso ordenó enterrarlo en la esquina de su predio. Con el tiempo, otros vecinos pidieron permiso para sepultar allí a sus seres queridos, hasta que finalmente ese espacio se consolidó como cementerio familiar y comunitario. Una anécdota que aún se recuerda es la de un nicho del que brotaba agua cuando la madre de la difunta acudía a llorar allí. El agua, decían, tenía propiedades curativas: algunos la utilizaban para aliviar dolores y se sanaban. Curiosamente, ese fenómeno cesó al fallecer la madre. Este fenómeno rápido circulo en la zona la versión y venían de todos lados a buscar el agua que curaba. ¿Por qué se llama Isla Joby? una de las versiones! Según el relato de César Román, nieto de Don Sinforoso, el nombre de Isla Joby tiene un origen muy particular. En lo que hoy es el campo de la familia Genes que antes perteneció a Don Villalba existía una isla en el fondo del terreno. Allí, Don Villalba daba refugio a los liberales paraguayos que huían de su país, perseguidos por razones políticas. Por esa razón, el lugar comenzó a ser conocido como Isla Joby, un nombre que quedó grabado en la memoria local y que aún hoy conserva su fuerza histórica. Mire Cue y la familia Zárate Doña Fidelina recuerda también lo que contaban sus padres sobre la familia Zárate, quienes vivían en lo que hoy se conoce como Miret Cue. Ese lugar pertenecía a los Zárate, hasta que fue comprado por Don Miret, quien instaló allí un negocio grande y muy reconocido en la zona. La vida en el pueblo y la política local En 1973, Don Germán participó activamente en la vida política de la comunidad. Integró la lista del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID)en las elecciones municipales realizadas el 11 de marzo de 1973. La lista estaba compuesta por: • Intendente: Floriano Consentino • Concejales titulares: 1. Gilberto Víctor González 2. Nélida Leguizamón Acosta 3. Ramón Espinoza 4. Ramón Germán Román • Concejales suplentes: 1. Jorgelina Leguizamón Acosta 2. Amancio Fernández 3. Ricardo Mendoza Este hecho marcó un momento importante en la vida de Don Germán, que además de productor rural, fue un ciudadano comprometido con el desarrollo de su pueblo. Legado En 1974, Fidelina y Germán se trasladaron al pueblo, cerca de la Gendarmería, para que sus hijos pudieran asistir a la escuela y al colegio. Mientras tanto, Germán seguía viajando al campo para cuidar los animales y la chacra. Con el tiempo, sus hijos mejoraron y embellecieron el lugar. Hoy se levanta sobre la Ruta Nacional 86 el Establecimiento Don Germán, con un cartel en homenaje a su padre. Germán Ramón Román falleció el 9 de agosto de 2002. Sus hijos César, Alberto, Genaro, Hugo, Maura y Gladys continuaron el legado de sus padres como personas de bien y trabajadoras. Además, los hermanos César y Alberto Román fueron destacados jugadores de fútbol en la región. Jugaron en el club 6 de enero de Isla Azul, al que, junto a sus hermanos, llevaron en varias oportunidades a consagrarse campeón de la Liga Espinillense de Fútbol. Así, la historia de Fidelina Mendoza y Germán Ramón Román no es solo la memoria de una familia, sino también el reflejo de una comunidad entera, marcada por el trabajo, la fe, el esfuerzo compartido y el amor por la tierra.

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Escrita por

SILVIO REYNALDO DELVALLE

Periodista

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