¿Candidatos o dirigentes? Cuando la política se confunde con la foto
¿O elegimos por simpatía, por cercanía superficial o por costumbre?
El pueblo no debería conformarse con gestos. Debería observar trayectorias. Preguntarse:
¿Trabajó alguna vez en una comisión barrial?
¿Conoce el Estado que pretende conducir?
¿Sabe trabajar en equipo o solo busca protagonismo?
Sin embargo, muchas veces el criterio se reduce a lo más fácil:
• “Toma tereré con cualquiera”.
• “Tiene muchos seguidores en Facebook”.
• El conocimiento del territorio.
• La identidad histórica de la comunidad.
La política no es solo buena intención.
No es prometer, sino gestionar.