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Robarle a una escuela es robarle el futuro a los niños

La EPEP N° 266 de la colonia San Blas volvió a ser blanco de la delincuencia. Delincuentes violentaron una puerta para sustraer elementos esenciales para el funcionamiento diario del comedor escolar, afectando directamente a niños, docentes y trabajadores de la institución. El hecho vuelve a abrir un profundo debate sobre la pérdida de valores y el compromiso de la sociedad frente a este tipo de hechos.

27/05/2026 973 vistas
Robarle a una escuela es robarle el futuro a los niños

Una vez más, la comunidad educativa de la EPEP N° 266 de la colonia San Blas, jurisdicción de El Espinillo, fue víctima de la inseguridad y de un hecho que golpea no solo a una institución, sino también a toda la sociedad.


Delincuentes ingresaron violentando la puerta principal del establecimiento para llevarse un tubo de gas y cubiertos, elementos esenciales para el funcionamiento diario de la escuela. Más allá del valor material de lo sustraído, el daño causado deja al descubierto una realidad preocupante: ¿tan profunda es la pérdida de valores que hoy se roba en un lugar donde asisten niños?


Mientras algunos destruyen, otros hacen enormes esfuerzos para sostener la educación rural. Seguramente este miércoles los docentes y la cocinera tuvieron que improvisar, hacer fuego y buscar alternativas para poder brindar el desayuno y el almuerzo a los alumnos, chicos que muchas veces encuentran en la escuela no solo educación, sino también contención y un plato de comida caliente.


Duele pensar que haya personas capaces de atacar un establecimiento educativo, un espacio que representa esfuerzo, esperanza y futuro para tantas familias. Más preocupante aún es preguntarse qué ejemplo reciben los niños cuando naturalizamos estos hechos o cuando algunos prefieren callar y encubrir a quienes cometen este tipo de delitos.


La escuela rural cumple un rol fundamental en cada comunidad. Allí se forman valores, se construyen sueños y se siembra la posibilidad de un futuro mejor. Atentar contra ella es atentar contra todos.


Hoy más que nunca hace falta el compromiso de toda la sociedad: cuidar las escuelas, denunciar estos hechos y enseñar con el ejemplo que el respeto, la solidaridad y el trabajo honesto deben estar por encima de cualquier necesidad o excusa. 


Porque cuando se roba en una escuela, no solo se llevan un objeto. También intentan quitarles dignidad y oportunidades a nuestros niños.

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Escrita por

SILVIO REYNALDO DELVALLE

Periodista

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