Hoy vamos a hablar de un tema tabú… la muerte.
No está en las conversaciones de sobremesa.
No aparece en las historias de Instagram.
No es parte del discurso motivacional.
Planificamos viajes para dentro de cinco años.
Hacemos planes para la jubilación.
Pero hay una escena en el Evangelio de Juan que cambia completamente el enfoque de esta pregunta.