Jueves, 30 de Abril de 2026
Logo
Logo
INICIO
Locales Provinciales Deportes Nacionales Internacionales Cultura Política Religioso Efemerides Policiales

Powered by Aer Multinet

High Performance Media Solution

PERTENECER SIN DEJAR DE SER

Reflexión

22/04/2026 1,238 vistas
PERTENECER SIN DEJAR DE SER

Cuando estudiaba filosofía, una idea de Aristóteles me marcó para siempre: el ser humano es social por naturaleza. No es solo una frase elegante; es una verdad que se confirma en la vida diaria. Nacemos en relación, crecemos en relación y buscamos, consciente o inconscientemente, un lugar donde sentirnos parte.


Esa necesidad de pertenecer se expresa de muchas formas: en la familia, en los amigos, en la comunidad, en cualquier espacio donde podamos decir “acá encajo”. Todos queremos eso. Un grupo. Un lugar. Una mesa donde no haya que explicar quién uno es.


Porque la soledad pesa. Y sentirse excluido, duele.


Sin embargo, en ese intento por encajar, muchos pagan un precio silencioso: dejan de ser ellos mismos. Ajustan opiniones, suavizan rasgos de su personalidad, esconden partes de su historia. Se adaptan tanto al entorno que terminan perdiéndose en él.


 Y entonces ocurre algo paradójico: logran pertenecer, pero a costa de algo importante. Están rodeados de gente, pero no son verdaderamente conocidos. Son aceptados, pero no auténticos. Y esa tensión, con el tiempo, desgasta.


Porque nadie puede mantener para siempre una versión fingida de sí mismo.


Frente a esta realidad, la Biblia propone una perspectiva distinta. Habla de comunidad, sí, pero no de uniformidad. En la carta a los Romanos, se describe a las personas como partes de un mismo cuerpo: diferentes, con funciones distintas, pero igualmente necesarias. Y en Efesios se afirma algo aún más profundo: ya no somos extraños, sino parte de una familia.


 Eso cambia el enfoque. Porque pertenecer no significa parecerse a todos, sino conectarse desde lo que uno es. No significa perder quién sos, sino aportar lo que sos.


 Uno de los errores más comunes es confundir aceptación con aprobación constante. Se cree que, para ser parte, hay que agradar a todos todo el tiempo. Pero vivir así es inestable: hoy se encaja, mañana no. Hoy se es aceptado, mañana las reglas cambian. Y en ese vaivén, la identidad queda en manos ajenas.


 La verdadera pertenencia funciona de otra manera. No exige desaparecer, sino que permite ser. Con la propia historia, con los procesos en curso, incluso con lo que aún está sin resolver.


 No se trata de encontrar un lugar donde todos sean iguales, sino uno donde se pueda ser genuino. Sin máscaras. Sin actuaciones.


Eso es menos común, pero mucho más valioso.


Porque se puede encajar en muchos espacios y aun así no pertenecer realmente. Pero cuando se encuentra un lugar donde no hace falta dejar de ser quien uno es, algo cambia: se deja de actuar… y se empieza a vivir.


Pastor Oscar Daniel Chamorro (IGLESIA DE DIOS- 9 de Julio y Fortín Yunká, El Espinillo) Contacto: 3624-996638. Síguenos: WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VaIG4wm6buMFuo0G612w YouTube: https://www.youtube.com/@IglesiadeDiosElEspinilloFormos Facebook: https://www.facebook.com/share/15MSw98Jm4E/

¿Te gustó esta noticia?

Ayúdanos compartiéndola con tus amigos

Escrita por

SILVIO REYNALDO DELVALLE

Periodista

Te puede interesar

j