Jueves, 30 de Abril de 2026
Logo
Logo
INICIO
Locales Provinciales Deportes Nacionales Internacionales Cultura Política Religioso Efemerides Policiales

Powered by Aer Multinet

High Performance Media Solution

EL VENENO QUE TOMÁS ESPERANDO QUE OTRO MUERA

Reflexión

29/03/2026 1,658 vistas
EL VENENO QUE TOMÁS ESPERANDO QUE OTRO MUERA

Hay cosas que no se olvidan fácil.


Palabras que se dijeron… y quedaron.


Traiciones que no esperabas.


Personas que te fallaron cuando más las necesitabas.


Y entonces aparece algo que parece lógico, incluso justo: el enojo.


 Porque seamos sinceros… hay heridas que duelen de verdad.


No son exageraciones. No son caprichos.


 Pasaron. Y cuando pasan, el alma reacciona.


Te defendés. Te cerrás. Levantás paredes.


Y, sin darte cuenta, empezás a construir algo peligroso: resentimiento. Al principio parece protección.


Después se vuelve prisión. Porque guardar enojo da una sensación engañosa de control.


Sentís que, al no soltar, estás haciendo justicia. Que perdonar sería minimizar lo que te hicieron.


Pero pasa el tiempo… y la otra persona sigue con su vida. Y el que sigue atado… sos vos.


 La ofensa no resuelta no lastima al que se fue. Te lastima a vos. Te roba paz.


Te endurece. Te cambia. Te vuelve más desconfiado, más reactivo, más distante.


 Y lo peor: empezás a mirar a todos a través de esa herida.


Pablo escribe en su carta dirigida a los Efesios: “Enójense, pero no pequen… no dejen que el enojo se quede”.


No está negando la emoción. Está advirtiendo el peligro de alojarla. Porque el enojo que no se procesa… se pudre.


Y lo que se pudre por dentro, contamina todo. Jesús contó una historia en Mateo 18 sobre alguien que fue perdonado de una deuda enorme… pero no pudo perdonar una mucho más pequeña.


 Y el punto no es matemático. Es espiritual. El que no perdona no queda fuerte.


Queda preso. Y acá viene lo difícil: perdonar no es decir “no pasó nada”. No es justificar. No es reconciliar automáticamente.


Perdonar es soltar el derecho a cobrar. Es dejar de exigir que el otro pague para que vos puedas estar en paz.


Y eso no es debilidad. Es libertad. Porque mientras sigas atado a lo que te hicieron… tu vida sigue girando alrededor de ese momento.


Y vos fuiste creado para más que eso.


La cultura dice: “No dejes pasar nada”. El ego dice: “Que pague”.


 Pero el alma necesita otra cosa. Necesita soltar. No por el otro. Por vos.


Porque hay puertas que no se abren con fuerza… se abren cuando soltás lo que estás reteniendo.


Y el perdón no cambia el pasado. Pero cambia completamente lo que el pasado hace con vos.


 Pastor Oscar Daniel Chamorro (IGLESIA DE DIOS- 9 de Julio y Fortín Yunká, El Espinillo) Contacto: 3624-996638. Síguenos: WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VaIG4wm6buMFuo0G612w YouTube: https://www.youtube.com/@IglesiadeDiosElEspinilloFormos Facebook: https://www.facebook.com/share/15MSw98Jm4E/

¿Te gustó esta noticia?

Ayúdanos compartiéndola con tus amigos

Escrita por

SILVIO REYNALDO DELVALLE

Periodista

Te puede interesar

j