Jueves, 30 de Abril de 2026
Logo
Logo
INICIO
Locales Provinciales Deportes Nacionales Internacionales Cultura Política Religioso Efemerides Policiales

Powered by Aer Multinet

High Performance Media Solution

FUERTE POR FUERA, VACÍO POR DENTRO

Reflexión

15/04/2026 1,354 vistas
FUERTE POR FUERA, VACÍO POR DENTRO

De niño, jugando con mis compañeros, me lastimé. El dolor era insoportable. Pero llorar no era una opción… mostrar debilidad, mucho menos. Nunca me voy a olvidar de ese momento.


Sentía tanto dolor que, si hubiera estado solo, habría gritado, habría llorado. Sin embargo, mi orgullo fue más fuerte que mi padecimiento: no derramé ni una lágrima. Tenía apenas ocho años… y un orgullo de cien.


Y eso es lo que todavía hoy me sorprende. Porque el orgullo no es una cuestión de edad, es una condición humana. Con el tiempo entendí algo más: el orgullo no siempre se ve como orgullo.


 No levanta la voz. No presume. No busca aplausos. Se disfraza mejor. Porque el orgullo no siempre se muestra como arrogancia… muchas veces se transforma en autosuficiencia.


Y la autosuficiencia, llevada al extremo, termina en aislamiento. Se llama autosuficiencia. “No necesito a nadie.” “Yo me arreglo solo.” Y la cultura lo celebra. Celebra la independencia.


 Celebra la autonomía. Celebra la fortaleza. Pero hay algo que no se dice: muchas veces, eso no es fuerza… es defensa. Aprendiste a no depender, porque depender dolió. Aprendiste a no abrirte, porque abrirte costó caro.


 Aprendiste a resolver solo, porque cuando necesitaste a alguien, no estuvo. Y así, casi sin darte cuenta, construiste una versión de vos que no necesita nada.


Y sí… funciona. Pagás tus cuentas. Tomás decisiones. Seguís adelante. Pero hay un costo silencioso: te aislaste.


Porque la autosuficiencia extrema no te hace libre, te desconecta. Te cuesta pedir ayuda.


Te cuesta mostrar debilidad. Te cuesta confiar. Y, sin darte cuenta, empezás a vivir rodeado… pero solo. La Biblia lo dice sin rodeos: el orgullo precede a la caída.


No porque Dios quiera derribarte, sino porque el orgulloso no se deja sostener. No escucha. No se abre. No se deja corregir. Cree que puede solo… hasta que ya no puede.


Y cuando ese momento llega, no hay red. Santiago lo expresa de manera directa: Dios resiste al orgulloso, pero da gracia al humilde.


La humildad no es debilidad, es claridad. Es reconocer que no sos autosuficiente. Que necesitás. Que no todo lo podés.


 Que hay batallas que no se ganan solo. La verdadera fortaleza no es no necesitar a nadie… Es saber y aceptar que necesitás a otros, y tener a quién recurrir.


Porque tarde o temprano, la vida te lleva a un punto donde la autosuficiencia no alcanza.


Y ahí entendés algo que siempre estuvo ahí, pero evitabas ver: No fuiste diseñado para sostenerte solo.


Pastor Oscar Daniel Chamorro (IGLESIA DE DIOS- 9 de Julio y Fortín Yunká, El Espinillo) Contacto: 3624-996638. Síguenos: WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VaIG4wm6buMFuo0G612w YouTube: https://www.youtube.com/@IglesiadeDiosElEspinilloFormos Facebook: https://www.facebook.com/share/15MSw98Jm4E/

¿Te gustó esta noticia?

Ayúdanos compartiéndola con tus amigos

Escrita por

SILVIO REYNALDO DELVALLE

Periodista

Te puede interesar

j