Jueves, 30 de Abril de 2026
Logo
Logo
INICIO
Locales Provinciales Deportes Nacionales Internacionales Cultura Política Religioso Efemerides Policiales

Powered by Aer Multinet

High Performance Media Solution

LA FATIGA DE VIVIR CORRIENDO

Reflexión

22/03/2026 1,964 vistas
LA FATIGA DE VIVIR CORRIENDO

Nunca estuvimos tan ocupados… y nunca hubo tanta gente vacía.


Hay gente que no está cansada de trabajar.


 Está cansada de vivir. No porque no tenga nada que hacer.


 Al contrario. Tiene demasiado. Corre todo el día. Responde mensajes. Cumple horarios. Persigue objetivos. Pero llega a la noche… y siente que no avanzó.


Mucho movimiento. Poca dirección. La vida se volvió una cinta de correr: te movés, transpirás, te esforzás… pero no llegás a ningún lado.


 Y lo peor es que lo normalizamos. Decimos: “Es lo que hay”. “Así es la vida”. “Hay que seguir”. Pero por dentro, algo se está desgastando.


 No es el trabajo lo que agota. Es la falta de sentido. El alma no fue diseñada para vivir en velocidad constante.


El Salmo 46 dice algo que, para los oídos de hoy, suena casi ofensivo: “Estad quietos”. ¿Quietos? En un mundo donde, si frenás, perdés.


 Donde, si no producís, no valés. Donde el descanso parece culpa.


 Pero tal vez y solo tal vez el problema no sea cuánto hacemos, sino hacia dónde estamos yendo.


 Porque podés avanzar mucho… y estar completamente perdido. Jesús sí, el mismo del que muchos creen que vino a imponer reglas dijo algo completamente distinto: “Vengan a mí los que están cansados y cargados… y yo los haré descansar”.


No prometió más exigencia. No pidió más esfuerzo. Ofreció descanso. Pero no un descanso de vacaciones.


No un fin de semana libre. Un descanso del alma. Porque podés parar el cuerpo… y seguir agotado por dentro.


Jesús habló de un “yugo fácil” y una “carga ligera”. No es ausencia de responsabilidades. Es otra manera de vivirlas: sin la presión de sostenerlo todo, sin la ansiedad de controlar cada resultado, sin la necesidad de demostrar constantemente que valés.


 La cultura dice: “No pares nunca”. Pero nadie te explica qué hacer cuando ya no podés más.


Y todos, en algún momento, llegamos ahí. La fatiga de vivir corriendo sin sentido no se soluciona corriendo más rápido.


Se soluciona frenando… y preguntándote si estás yendo en la dirección correcta. Porque podés llegar muy lejos… y descubrir que no era ahí.


En una cultura obsesionada con producir, quizás lo más revolucionario hoy no sea hacer más, ni lograr más, ni correr más.


 Quizás sea parar. Soltar. Y reconocer que no naciste para vivir agotado.


Porque el descanso real no empieza cuando terminás todo. Empieza cuando dejás de cargar lo que nunca te correspondió sostener.


La pregunta no es cuánto estás haciendo.


 La pregunta es si vale la pena a dónde estás yendo.


Pastor Oscar Daniel Chamorro (IGLESIA DE DIOS- 9 de Julio y Fortín Yunká, El Espinillo) Contacto: 3624-996638. Síguenos: WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VaIG4wm6buMFuo0G612w YouTube: https://www.youtube.com/@IglesiadeDiosElEspinilloFormos Facebook: https://www.facebook.com/share/15MSw98Jm4E/

¿Te gustó esta noticia?

Ayúdanos compartiéndola con tus amigos

Escrita por

SILVIO REYNALDO DELVALLE

Periodista

Te puede interesar

j