Jueves, 30 de Abril de 2026
Logo
Logo
INICIO
Locales Provinciales Deportes Nacionales Internacionales Cultura Política Religioso Efemerides Policiales

Powered by Aer Multinet

High Performance Media Solution

LA TRAMPA DE MIRAR DEMASIADO A LOS DEMÁS

Reflexión

25/03/2026 1,484 vistas
LA TRAMPA DE MIRAR DEMASIADO A LOS DEMÁS

Hay una trampa silenciosa.


 No hace ruido. No avisa.


 Pero te va desgastando de a poco.


La comparación. Antes te comparabas con el vecino.


Hoy te comparás con el mundo entero.


Abrís el celular… y en minutos ya viste a alguien más exitoso, más feliz, más viajado, más “resuelto” que vos.


Y aunque sabés que es una versión editada… igual te pega.


 Porque la comparación no necesita lógica.


 Necesita exposición.


 Las redes no muestran vidas. Muestran resúmenes. Momentos elegidos.


Escenas filtradas. Versiones mejoradas. Nadie sube la pelea. Nadie sube la ansiedad.


 Nadie sube el proceso cuando todavía duele. Se sube el resultado.


La mejor toma. El instante perfecto.


Y vos hacés algo peligroso: comparás tu detrás de escena… con el resultado final de otro.


Y ahí, siempre perdés. No porque tu vida sea peor. Sino porque estás midiendo mal.


 Hace siglos, Pablo de Tarso escribió algo que hoy suena más vigente que nunca: los que se comparan no piensan con claridad.


Porque compararte te distorsiona. Te hace sentir menos cuando no deberías… o más cuando tampoco corresponde.


Nunca te ubica en un lugar sano. Siempre te empuja a un extremo.


Inferioridad… o arrogancia. Y ambas cosas deforman tu identidad.


Porque dejás de mirarte desde tu propia historia… y empezás a evaluarte desde la vida de otros.


Y tu vida no fue diseñada para ser una copia. Tenés otro ritmo. Otro proceso. Otra historia.


Pero eso se te borra cuando vivís mirando hacia afuera. La comparación es cara. Te roba enfoque. Te roba gratitud. Te roba paz.


Te hace sentir atrasado… cuando estás en proceso. Insuficiente… cuando estás creciendo.


Y lo más peligroso: te hace desear una vida que no es la tuya. Mientras tanto, descuidás la única que sí te fue dada.


La salida no es apagar el mundo. Es dejar de usarlo como medida.


Porque tu valor no puede depender de una comparación constante.


 No sos menos porque otro esté adelante.


No sos más porque otro esté atrás.


Sos responsable de tu camino. Y cuando entendés eso, algo cambia.


Dejás de competir… y empezás a construir.


Porque la vida no se trata de parecerse a alguien más. Se trata de convertirse en quien realmente sos.


Pastor Oscar Daniel Chamorro (IGLESIA DE DIOS- 9 de Julio y Fortín Yunká, El Espinillo) Contacto: 3624-996638. Síguenos: WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VaIG4wm6buMFuo0G612w YouTube: https://www.youtube.com/@IglesiadeDiosElEspinilloFormos Facebook: https://www.facebook.com/share/15MSw98Jm4E/

¿Te gustó esta noticia?

Ayúdanos compartiéndola con tus amigos

Escrita por

SILVIO REYNALDO DELVALLE

Periodista

Te puede interesar

j