Viernes, 01 de Mayo de 2026
Logo
Logo
INICIO
Locales Provinciales Deportes Nacionales Internacionales Cultura Política Religioso Efemerides Policiales

Powered by Aer Multinet

High Performance Media Solution

TU VERDADERO VALOR NO ESTÁ EN TU RENDIMIENTO

Reflexión

15/02/2026 1,767 vistas
TU VERDADERO VALOR NO ESTÁ EN TU RENDIMIENTO

Vivimos en una época donde la pregunta “¿quién sos?” dejó de responderse con un nombre. Hoy se responde con resultados. ¿Cuánto ganás? ¿Qué lograste? ¿Cuántos te siguen? ¿Qué tan exitoso sos?


Sin darnos cuenta, empezamos a medirnos como si fuéramos un proyecto en evaluación constante. Si rendimos, valemos. Si fallamos, sentimos que desaparecemos.


Tal vez por eso hay tantas personas que sonríen en público… y se desarman en privado. Porque construyeron su identidad sobre algo que cambia todo el tiempo.


 Hoy sos reconocido. Mañana sos reemplazable. Hoy sos tendencia. Mañana sos archivo. El problema no es el éxito. El problema es cuando el éxito se convierte en la única fuente de valor personal.


Cuando una persona cree que vale solo por lo que produce, empieza a vivir con miedo: miedo a perder, miedo a fallar, miedo a no ser suficiente. Y ese miedo no se va con más logros. Solo cambia de forma. A lo largo de la historia, distintas corrientes filosóficas, psicológicas y espirituales han propuesto una idea incómoda pero liberadora: el valor humano no nace del rendimiento, sino de la dignidad inherente a la persona.


 La tradición bíblica, por ejemplo, describe al ser humano como alguien pensado, formado y conocido antes incluso de ser visible para el mundo. No como un accidente biológico ni como un error del sistema, sino como alguien que tiene valor antes de demostrar cualquier cosa.


Esa idea cambia la lógica con la que muchas personas viven. Porque si tu identidad depende del éxito, cada caída se siente como una sentencia. Pero si tu valor existe antes de tus logros, entonces el éxito no te define… y el fracaso tampoco.


Quizás por eso uno de los mensajes espirituales más repetidos a lo largo de los siglos no empieza con exigencias, sino con afirmación: primero valor, después misión. Primero identidad, después desempeño.


En una cultura obsesionada con la productividad, esta puede ser una de las ideas más contraculturales que existen: tu valor no aumenta cuando triunfás, ni disminuye cuando fallás. No sos tu último logro. No sos tu peor error. No sos tu sueldo. No sos tu imagen pública. No sos tu rendimiento. Y tal vez el verdadero cambio empieza cuando dejamos de vivir intentando demostrar que valemos… y empezamos a vivir desde la convicción de que nuestro valor es inherente a nuestra existencia, no a nuestro desempeño.


Pastor Oscar Daniel Chamorro (IGLESIA DE DIOS- 9 de Julio y Fortín Yunká, El Espinillo) Contacto: 3624-996638. Síguenos: WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VaIG4wm6buMFuo0G612w YouTube: https://www.youtube.com/@IglesiadeDiosElEspinilloFormos Facebook: https://www.facebook.com/share/15MSw98Jm4E/

¿Te gustó esta noticia?

Ayúdanos compartiéndola con tus amigos

Escrita por

SILVIO REYNALDO DELVALLE

Periodista

Te puede interesar

j